miércoles, 19 de noviembre de 2008

Historia

Sui Generis fue el grupo que sacó a la luz al rock argentino en la década del 70. Sus líderes fueron Charly García (composición,piano,guitarra y voz) y Nito Mestre (flauta, guitarra y voz principal), y los músicos de acompañamiento eran inestables, hasta que finalmente se integraron al grupo el bajista Rinaldo Rafanelli y el baterista Juan Rodriguez. Esta banda comenzó con un sonido acústico, para luego volcarse al sonido eléctrico, estando siempre presentes en sus letras tanto la poesía, como la ideología y la protesta. En su prematuro concierto de despedida lograron un record de convocatoria insólito para la época. Para que todos los admiradores de este grupo puedan informarse, he aquí una página con la historia de Sui Generis. -
- Sui Generis - ( Por Nito Mestre )


Cantaba desde chiquito.En el colegio primario me hacían cantar, pero era un embole porque nos obligaban. Un tiempo despues nos juntamos con tres pibes más y empezamos a cantar folklore, las típicas zambas de Los Chalchaleros y eso. Usabamos los ensayos para los espectáculos del colegio como excusa para ratearnos. Ahí fue que empezó a gustarme en serio.
Julio Ricardo, el relator de fútbol era mi maestro de quinto y sexto grado. Y me apoyaba para que siga cantando. Con Mario Carlos Piégari y otro pibe hicimos un trío de guitarra española, flauta dulce(que yo estaba empezando a tocar) y una batería compuesta de redoblante y platillo solamente. Era medio ridículo lo que podía sonar eso. Hacíamos unos temitas de Piégari cantados en castellano.
Un día Piégari fue a comprar un disco y cuando llegó a la disquería no se decidía entre Rita Pavone y el primer longplay de Los Beatles. Decidió comprar el de los melenudos. Yo lo escuché en su casa, y me dio vuelta, especialmente el tema "Twist y Gritos". Me lo grabé en mi viejo Geloso y me pasaba el día escuchándolo. Ahí se definió todo. Nos cambió todo el panorama. Empezamos a sacar los temas, a cantarlos, a tratar de vestirnos como ellos, con botitas y los pantalones ajustados. En las fiestas del cole salíamos con zambas y temas nuestros nada más, no nos animábamos con Los Beatles porque eran muy movidos.
Después agrandamos el grupo, el baterista completó su instrumento y conseguimos un bajista. Esté conjunto se llamó The Century Indignation, la indignación del siglo. Ya estábamos en el colegio secundario. Ibamos por la mañana, y un tal Carlos García Moreno iba a la tarde, y también tenía un conjunto, To Walk Spanish. Una vez en tercer año, fuimos con Piégari al colegio a la tarde a ver una cosa y nos encontramos con Charly tocando rock y blues en la sala de actos. Era raro encontrar un pibe que tocara esa onda en el piano.

Nos empezamos a contactar con Charly y su grupo , aunque en las fiestas eramos rivales. Me acuerdo que en las fiestas yo cantaba "La promesa", de Los Gatos. Una vez mi hermano estaba organizando un desfile de modas,
y necesitaba un grupo. Me invitó a mi,por supuesto, para que todo quede en familia.Pero necesitábamos más voces, así que decidimos juntarnos con el grupo de charly, formando de ahí un solo grupo.

Trabajando juntos a partir de eso, Piégari,Charly y yo, nos metimos en un proyecto totalmente descabellado: hacer una ópera rock. Se llamaba Teo. Ibamos a las grabadoras ofreciendo
la ópera y algunos otros temas, pero nos rechazaban. La ópera era todo un tema sin interrupción que pasaba de la bossa nova al tango y al rock, contando la historia de este tipo Teo. Como habíaque hacerla toda de un tirón, nos salía bien cada muerte de obispo.

La ópera duraba veinte minutos, así que era muy corta para un longplay. Y era invendible, porque no nos conocían ni los perros. Buscábamos las grabadoras en la guía e íbamos, sin recomendación ni nada. Nos comimos cualquier cantidad de esperas y verdugueos de los burócratas de las compañías, que no creían en el rock. Consultábamos a la vieja de Charly sobre contratos y todo eso. Fuimos una vez a una grabadora berreta que tenía discos de cantantes desconocidos pegados en la pared y nos dijeron: "Fantástico, mañana firmamos contrato para hacer un disco para vender en el exterior". Cuando miramos un poco el contrato
vimos que era esclavizante, que incluía casi limpiarles la oficina y atenderle el teléfono a los tipos.

Nos rebotaban de todos lados. A nadie le interesaba Sui Generis, no le veían futuro. Nuestro caballito de batalla era "Cuando comenzamos a nacer", porque todavía no teníamos "Canción para mi muerte". Otro que mandábamos al frente era "Monoblock", que nunca
salió. Giramos tres años por las grabadoras. Mientras tanto, estábamos todo el tiempo juntos los del grupo, que éramos seis, y tocábamos en fiestas de amigos. Ensayábamos en un garage, en la casa del baterista. Hubo muchos cambios en la formación del grupo en ese período, porque los tipos no se bancaban la paciencia que hay que tener al principio.

¡NOS ESCUCHARON!

Para laburar con el grupo compañábamos a un cantante que se llamaba Nelson, a quién representaba el gordo Pierre. Una vez, en una grabación de prueba que hicimos con el tipo, metimos dos temas nuestros en el medio de la cinta, de manera que Pierre nos tuvo que escuchar, y le gustó. Pierre nos empezó a llevar a tocar
en lugares medio subterráneos. Los viejos de Piégari se asustaron en el ambiente y Mario tuvo que dejar el grupo. Hacíamos giras durmiendo
en el auto, tocábamos en la calle en la Boca, cosas super rascas.
No ganábamos un mango. Pero a Charly y a mí no nos importaba, porque lo que queríamos era tocar y salir, y la vida bohemia nos copaba. En una gira acompañando a Nelson, en el show de Lincoln, metimos dos temas nuestros: "Quizás Porque"y"Mariel y el capitán".
Nos tiraron de todo. Entonces nos escondimos detrás de los equipos y respondimos el fuego con las mismas cosas que nos tiraban. Por supuesto, al rato cayó la cana y se cortó el recital. Hicimos giras por la costa en el verano, y muchas veces tuvimos que rajar por la ventana
del hotel porque no estaba pago.
Debutamos realmente en un ciclo en el ABC con Roque Narvaja , Pedro y Pablo y Fontova con su Expreso Zambomba. Tocábamos todas las noches de jueves a domingo pasada la medianoche. Ahí empezamos a conocer a los músicos de rock de la época: Spinetta, Manal Pappo... Todos ellos venían a zapar. Estuvimos como tres meses con ese ciclo. Habíamos descubierto que los dos solos (Charly y yo) llegábamos con más fuerza al público, así que en el ciclo estábamos en dúo por primera vez.
La gente se copaba con nosotros. Un día nos fue a ver Jorge Álvarez y dijo que le interesábamos para grabar en su sello Talent, dentro de Microfón. Charly había compuesto "Canción para mi muerte" en la colimba, de donde zafó enseguida, y a Jorge y a Billy Bond les gustó ese tema y otros más. "Bueno llévense una muestra del contrato y mañana vienen a firmar", nos dijeron. No les creímos, porque ya nos habían bicicleteado tanto en otras oportunidades...
Pero al otro día firmamos, ¡era en serio! Justo en ese momento Raúl Porchetto estaba grabando su primer álbum, "Cristo Rock". A Charly lo llamaron para grabar teclados en algunos temas.
Empezamos a grabar en septiembre de 1972. Me acuerdo claramente, el primer tema fue "Amigo mío, vuelve a casa pronto...". Nos metieron en la película "Hasta que se ponga el sol". El día que la película se iba a filmar llovió y se pospuso hasta el sábado siguiente. En esa semana nos metieron de invitados en el festival y tocamos cuatro temas. "Canción para mi muerte" quedó filmada, y la película se dio en la misma época en que salió el disco. Mientras nosotros hacíamos la gira veraniega por la costa y seguíamos sin ganar un mango, "Canción para mi muerte" pegaba en Buenos Aires. Cuando volvimos, en abril, en un festival de grupos nuevos, la gente nos pedía "¡Rock para mi muerte!", "La canción esa de la muerte...". Nosotros nos mirábamos y nos preguntábamos: "¿De donde la conocen?". Nos abrazamos y dijimos: "¡Por fin!"

EMPIEZA LA VIDA

El longplay empezó a venderse de entrada. Muchos se sorprendieron de la velocidad del triunfo de Sui Generis. Porque todo el esfuerzo de tres años y medio de caminar grabadoras pasó desapercibido para la gente que no nos conocía. Por eso a veces me da risa cuando los pibes protestan de que hace seis meses que recorren grabadoras... Pero hay que tener una fe ciega en lo de uno, sino no pasa nada.
El resto es historia conocida. A partir de ahí empezamos a hacer shows y recitales solos Charly y yo, pero pronto sentimos la necesidad de una banda, y llamamos a nuestro antiguo baterista, Pratti, y a Alejandro Correa para el bajo. Éramos un dúo con acompañamiento. Al poco tiempo nos metimos a grabar "Confesiones de invierno". En las grabaciones, tanto de "Vida" como de "Confesiones de invierno", se armaban unos despelotes extraordinarios porque participaban todos los músicos de la época: Claudio Gabis, Alejandro Medina, Kubero, el negro Black Amaya, David Lebón, y nos gastaban porque éramos nuevos y medio suavecitos, y esos eran tiempos de música fuerte, con La Pesada en pleno. Billy Bond mismo era nuestro productor. Fue una época densa. Nosotros éramos ingenuos tipo Heidi, llegábamos con un globito, y los monos andaban en una muy pesada, de rock furioso.
En "Confesiones" ya estábamos más cancheros y controlábamos la cosa. Además, como Sui Géneris se vendía todo, podíamos exigir más en la grabación y algunos arreglos de orquesta. Hasta ahí tocábamos con el piano acústico de Charly, mi guitarra acústica y mi flauta y el bajo y la batería de acompañamiento. Pero empezó a llegar la onda de los instrumentos nuevos: sintetizador, mellotrón, pedales... todos los elementos que usaban Yes y Emerson. Para Sui Generis eso fue una revolución. Era la posibilidad de ampliar el sonido enormemente sin salir del grupo que teníamos. Charly se recopó.
De las regalías que cobramos por la venta de discos, invertimos todo en instrumentos. Y el sonido del grupo empezó a cambiar. Pero en ese momento se empezó a gestar "La Biblia", una nueva versión de la obra de los Vox Dei, organizada por Jorge Álvarez. Era un proyecto medio faraónico, con muchos músicos tocando y cantando. Tardó mucho en armarse y atrasó el trabajo de todos. Había una transa para lanzar con todos los chiches al grupo Espíritu y a nosotros no nos dieron mucha bola a nivel producción. Era justo el momento en que preparábamos "Instituciones", que iba a cambiar mucho la onda de Sui Géneris. Fue todo un año muy loco, entre La Biblia y los instrumentos nuevos. "La Biblia" estuvo bien montada, pero resultó un papelón en definitiva, porque era un rejunte de gente. Llevó una producción de la gran siete y hoy nadie se acuerda de "La Biblia". Tanta escenografía, tanta planificación, ropa especial, de todo, para que al final saliera duro, poco natural, como una superproducción de Broadway.

HEAVY GENERIS

Y el cambio que estábamos haciendo en Sui Géneris no le gustaba mucho a la gente, acostumbrada al dúo medio folk. Y además ya se empezaba a perfilar la censura de la derecha peronista. El disco Instituciones iba a ser un garrotazo a las instituciones cada vez más represivas de la época. Tuvimos que levantar dos temas, "Botas locas", que cuenta la historia de cómo Charly salió de la colimba, y uno dedicado a la policía, que casi nadie conoce, aunque está grabado completo, sabe Dios guardado donde. Hablaba de un tipo que se arrepentía de haber estado en la policía porque se había dado cuenta de que era un ser humano, no Juan Represión.
Tuvimos que cambiar la letra del tema "Instituciones", del otro que habla de la censura y de "Para quién canto yo entonces". Estábamos preparando el recital en el Coliseo, y Charly,
Rinaldo y yo discutíamos sobre qué íbamos a hacer con el disco. Porque si empezábamos a serruchar todo había que decir las cosas de otra manera. Porque las cosas había que decirlas igual.
A todo esto, habían entrado a Sui Géneris Rinaldo Rafanelli en bajo potente y Juan Rodríguez en batería. Empezamos a trabajar juntos antes y ya en" Instituciones" estaban totalmente integrados. Para muchos ese fue el fin de Sui, porque se convirtió en un grupo fuerte. Pero tenía que pasar. Los que nos iban a ver, esperando el dúo acústico, se quedaban helados.
A principios de 1975 presentamos el disco en el Coliseo, en unos recitales impresionantes con David Lebón como guitarrista invitado. A mí me gustaba mucho como sonaba el grupo en esa época. Sonaba grosso.
Pero a partir de ahí comenzó la debacle. Nos empezamos a tirar a chanta, porque las cosas se habían puesto más complicadas. El habitual delirio del éxito y el cansancio de luchar para imponer el nuevo sonido... Dejamos de pensar en el futuro de Sui Géneris. Nos veíamos muy de vez en cuando con el flaco. No ensayábamos mucho. Llegó un punto en que en los shows hacíamos cualquier cosa. Y como a la gente no le gustaban tanto los temas nuevos con electricidad, y nosotros estábamos cansados del dúo acústico... No sonábamos bien porque no ensayábamos, y la base de Juan y de Rino se copaba en correr y zapar. Cada vez se metían más notas, más piruetas sonoras complicadas, bien en la onda que llegaba de afuera. Yo pedía orden, ensayo prolijidad, pero la cosa no andaba. Además repartíamos la guita en partes iguales entre los cuatro. Era como un grupo distinto con el mismo nombre.
Hicimos un ciclo en el Astral, que fue un desastre, porque no habíamos ensayado. Charly ya había hablado conmigo de que quería disolver el grupo. Yo le dije: "Aguantemos un poco más a ver qué pasa". Cuando terminamos el recital de Astral nos juntamos y dijimos: "Sí, no hay duda, hay que separarse".
A partir de ahí cambió la onda. Nos empezamos a juntar para ensayar, a hacer todas las cosas bien. Fue como el último estertor. Cuando supimos que preparábamos la despedida y se terminaba todo, empezamos a trabajar en serio. Por eso la despedida salió tan bien. El viernes 5 de septiembre de 1975, en el estadio Luna Park, Sui Generis dijo adiós a unas 30.000 personas que fueron a verlos en dos funciones. Una cantidad de público sin precedentes, inimaginable para la época. Fue una despedida inolvidable que se llamó "ADIOS SUI GENERIS"(Hacer doble click).. Del concierto se realizó una película que se llamó justamente Adiós Sui Generis, fue dirigida por Bebe Kamin y fue calificada por el Ente de Calificación Cinematográfica a cargo de Miguel Paulino Tato-el Señor Tijeras de la canción como prohibida para menores de 18 años. Finalmente se planteó la posibilidad de editar un último disco que se iba a llamar HA SIDO, pero nunca salió a la venta. En 1976 Sui, se unió con Raul Porcheto, León Gieco y la participación de la ex-esposa de Charly, María Rosa Yorio, para concretar un corto proyecto llamado Porsuigieco, que editó un disco acústico y con título homónimo al nombre de la agrupación.

EL REGRESO

Charly y Nito luego de la separación tuvieron con el pasar de las decadas algunos reencuentros pero como solistas, a veces se invitaban mutuamente para interpretar un par de temas (Ferro 82, La Falda 83, M.del Plata 95, Bs.AsVivo99, etc.) o confluian con otros músicos, como en el caso del Festival de la solidaridad (por la guerra de las Malvinas) en 1982, donde participaron Spinetta, Lebón, Gieco, entre otros. Pero como grupo, aunque no volvieron oficialmente tuvieron varios encuentros. Algunos de ellos son: El 16 de julio de 1976, como invitados de León Gieco en el Luna Park. El 11 de noviembre de 1977, participan del Festival del amor, en el Luna Park. El 11 de diciembre de 1981 en Montevideo. En 1992, en Pinamar, invitados por el grupo Presa del odio. En 1995 protagoniza un escandalo en PRIX D`AMI.

En el año 2000, luego de 25 años, el grupo se volvió a formar oficialmente para editar un disco moderno y muy distinto a los anteriores, llamado "Sinfonías para adolescentes". Este disco generó polémica por su lejanía con el clásico Sui y fue presentado en octubre en la disquería Tower Records de Belgrano, con incidentes ya que se había invitado al publico a presenciar gratuitamente del evento y no habia forma de que entre ni la mitad de la multitud. En diciembre dio un recital en el estadio de BOCA JUNIORS ante 28.000 espectadores.

Al mes siguiente se presentó en un recital gratuito organizado por el gobierno de Bs.As., en el PARQUE SARMIENTO ante 140.000 personas.

A mediados de 2001, el nuevo grupo editó el disco final de este regreso, llamado "Si". Un proyecto inventado por García, en el que aplica su último concepto de libre asociación que apela al instinto musical del artista (Say no more). Una mezcla de tomas en vivo del recital con regrabaciones en estudio. (para mas detalles ir a discos y ver Información)